En entrevista con Revista de Educación, entrega un completo balance de los logros y desafíos de la cartera que lidera. El Sistema de Protección de Trayectorias Educativas, que presentó oficialmente en agosto de 2025 tras un trabajo conjunto con el Banco Interamericano de Desarrollo, así como el buen desempeño de los Servicios Locales de Educación (SLEP) que han mostrado un aumento persistente y significativo en los puntajes SIMCE, son avances concretos que indican que estamos en la senda correcta. “Hoy vemos cómo el acompañamiento técnico-pedagógico, el trabajo en red y el acompañamiento de los SLEP a los establecimientos, están dando buenos resultados, mejorando la experiencia educativa de las y los niños y jóvenes que asisten a la educación pública”, afirma.
Al asumir la cartera de Educación, hace poco más de 2 años y medio, usted señaló que lo fundamental era reactivar los aprendizajes y la vuelta a clases, ¿cree haber cumplido en buena parte esa misión?
Sin duda, creo que hemos mejorado bastante respecto a cómo recibimos el sistema educativo en 2022; en todo lo que tiene que ver con los aprendizajes y la asistencia escolar, y también con la retención y revinculación de estudiantes.
Sabiendo que teníamos un desafío enorme, impulsamos el Plan de Reactivación Educativa, que abordó tres ejes: Convivencia y Salud Mental, donde ejecutamos el Programa A Convivir Se Aprende, que este año llegará a 120 comunas prioritarias, y fortalecimos el Programa Habilidades Para la Vida (HPV). Otro eje fue el Fortalecimiento de Aprendizajes, donde nos enfocamos en ejecutar iniciativas como LEC para Aprender, Matemática en Ruta, Biblioteca Migrante y Protagonistas del Cambio. Por último, el eje Asistencia y Revinculación, donde ejecutamos el Sistema Chile Presente, compuesto por una serie de estrategias para proteger las trayectorias educativas.
Detrás de este Plan hay logros que nos hacen sentir orgullosos de las comunidades educativas, y del trabajo institucional realizado. Entre ellos, el alza en la asistencia escolar, que pasó del 83,5% de 2022 al 86,5% que vimos en 2024. En Educación Parvularia, por otro lado, se registró la asistencia más alta de los últimos cinco años, con un 78,8%. Aunque es un fenómeno diferente, la desvinculación está relacionada con la inasistencia, cuando se hace crónica, y al respecto también avanzamos: 2024 fue el año con el menor índice de desvinculación en la historia de su medición.
Otro buen resultado tiene que ver con los aprendizajes que mide el Simce, en cuya última evaluación (de 2024), dio cuenta de puntajes históricos en 4°Básico, tanto en Matemática como en Lenguaje. Y lo que más satisfacción me genera, es que los grupos socioeconómicos bajo y medio bajo destacaron en esta alza de puntajes, demostrando que podemos avanzar hacia una reducción de brechas en la calidad de la educación.
Haciendo un recuento de dónde nos ubicamos hoy respecto a cómo recibimos los indicadores en educación, creo que cumplimos la meta que nos propusimos. Sin embargo, veo aún desafíos que este y cualquier Gobierno debe plantearse, como seguir acortando brechas de calidad entre establecimientos de distinto nivel socioeconómico, profundizar la tarea de que ningún niño, niña, joven o adulto se quede sin su derecho a la educación y continuar construyendo una educación de calidad, más integral y que no deje a nadie atrás.
¿Hoy el sistema educativo cuenta con más herramientas para que nuestros(as) estudiantes puedan continuar y completar sus trayectorias educativas?
Efectivamente, nuestro sistema educativo cuenta hoy con más y mejores herramientas para el resguardo de las trayectorias educativas. Un ejemplo concreto de ello es el Sistema de Protección de Trayectorias Educativas que presentamos oficialmente en agosto del 2025 tras un trabajo conjunto con el Banco Interamericano de Desarrollo, y que forma parte de los esfuerzos que realizamos como Ministerio de Educación para responder a uno de los desafíos más agudos que nos dejó la pandemia: la desvinculación escolar y la defensa del derecho a la educación.
En concreto, este Sistema llamado “Chile Presente” está integrado por un conjunto de estrategias que funcionan de manera articulada y que tiene como propósito mejorar la asistencia, permanencia y revinculación de niños, niñas, jóvenes y personas adultas que se educan en el país a través de un trabajo especializado y organizado en dos componentes principales.
El primero de ellos apunta a atender a las situaciones individuales y colectivas de los y las estudiantes que pudiesen estar afectando la asistencia, permanencia y vinculación con sus establecimientos. Esta línea de acción contempla el trabajo de los equipos profesionales de revinculación, la implementación de proyectos de reinserción por parte de actores públicos y privados y la articulación interinstitucional en el territorio.
En segundo lugar, se ha puesto a disposición de las comunidades educativas un conjunto de herramientas y recursos tecnológicos destinados a analizar, gestionar y monitorear de manera oportuna las trayectorias a través de una plataforma digital, identificando riesgos potenciales y facilitando la toma de decisiones pedagógicas informadas.
Esta herramienta es, sin dudas, una muy buena noticia para nuestro país, pues permite tanto a las autoridades ministeriales como a las comunidades educativas, transformar datos en estrategias concretas y eficaces en resguardo de las trayectorias educativas de más de tres millones de escolares en Chile.
“Que la Reforma avance es una buena noticia para Chile”
¿En qué pie se encuentra la Nueva Educación Pública, es decir la Reforma Educativa que partió hace 8 años y que implica el traspaso de los establecimientos educacionales desde los municipios al nivel central del Mineduc para su administración?
Siento la seguridad de decir que el avance de la Nueva Educación Pública va a ser uno de los legados de esta administración. Esta es una reforma enorme, que requiere de voluntad y trabajo para poder llevarla a cabo. Nosotros no solo aceleramos su implementación, también introdujimos un proyecto de ley para fortalecer su instalación haciéndonos cargo de los nudos y desafíos identificados en los hasta entonces 6 años de puesta en marcha.
Aceleramos el tranco, que hasta 2022 parecía detenido. Entonces funcionaban solo 11 Servicios Locales, de los 70 que mandata la Ley; para el 1 de enero de 2026 tendremos ya 36 en pleno funcionamiento. Es decir, habremos instalado más de la mitad de la reforma. En números totales, esto es gestionar más de 3 mil establecimientos y jardines infantiles a lo largo del país, entregando educación a alrededor de 642 mil estudiantes.
Que la Reforma avance es una buena noticia para Chile y las comunidades educativas, toda vez que los Servicios Locales han demostrado un buen desempeño, mostrando un aumento persistente y significativo en los puntajes SIMCE, en particular entre estudiantes de los sectores socioeconómicos más bajos. Esto ha permitido reducir las brechas socioeconómicas de desempeño estudiantil, en un margen de 32 puntos en Matemática y 29 en Lenguaje, según los resultados SIMCE 2024.
Los Servicios Locales también están dando cuenta de un buen trabajo para la permanencia de estudiantes dentro del sistema escolar, nuevamente, en particular respecto a los estudiantes más vulnerables. Esto está asociado también a un alza en el promedio de asistencia escolar.
Hoy podemos dar cuenta de un balance positivo y vemos cómo el acompañamiento técnico-pedagógico, el trabajo en red y el acompañamiento de los SLEP a los establecimientos, están dando buenos resultados, mejorando la experiencia educativa de las y los niños y jóvenes que asisten a la educación pública.
Respecto a las dificultades, uno de los aspectos tiene que ver con cómo los nuevos sostenedores heredan el servicio educativo. Dada la inequidad en la administración de los establecimientos a lo largo del país, se ha requerido concentrar esfuerzos en que el proceso de traspaso vaya de la mano con una revisión acuciosa y detallada de la realidad de cada territorio y cada establecimiento. Nos hemos encontrado con brechas y problemas de infraestructura, administrativos, económicos que vienen de la administración municipal de los establecimientos. Esto es algo a lo que buscamos responder a través del proyecto de ley en discusión que, entre otras cosas, considera el mejoramiento de los procesos de traspaso de establecimientos a los SLEP, estableciendo el deber de los municipios de diseñar planes de transición.
La entrevista completa en: Revista de Educación N° 416